2017/04/28

EL AMOR MADURO - PSICOLOGÍA MALENA LEDE




No siempre las personas están preparadas para comenzar una relación de pareja madura.  Por lo general vienen de varias relaciones ocasionales que pretendieron ser serias al principio pero que al poco tiempo, sin saber muy bien por qué, resultaron un fracaso.

El amor maduro tiene que ser en primer lugar correspondido y armónico, o sea entre dos personas equilibradas que están dispuestas a avanzar en sus vidas al decidirse iniciar un vínculo estable para transitar la vida de a dos, tener un hogar y formar una familia.

Esta relación es necesario que sea serena, libre de compromisos anteriores, o por lo menos habiendo completado los trámites legales de antiguos vínculos,  sin rencores ni resentimientos.

Está claro, que quien acepta a una pareja divorciada con hijos, tendrá también que aceptar que deberá mantener esa relación toda la vida y no interferir por celos, incomodidad o molestias que dicha relación previa exija.  Porque la madurez implica aceptar las responsabilidades que asumimos y hacer frente a los compromisos adquiridos y no borrar de plano a personas que han sido significativas en otro momento de la vida, dejando una lamentable secuela de víctimas que siempre generan culpa.

Una pareja madura se ama pero también se respeta.  Cada uno debe tener la libertad de seguir creciendo individualmente como persona, durante toda la vida, sin ponerle obstáculos al otro, sin envidia y sin intentar competir.

Muchos fracasos sentimentales se producen debido a la pretensión irracional de tener una pareja que  paralice su desarrollo, se estanque y viva exclusivamente para ese amor.

Este modelo de pareja se extingue por sí misma porque convierte a esa persona estancada en un parásito que se aburre, se enferma y lo único que le va a generar al otro son problemas.

Una pareja madura se basa principalmente en la confianza mutua, porque si alguno de los dos desconfía, comenzarán los celos, el intento de manipulación y de dominio, las amenazas, los enojos, las peleas y las discusiones.

La confianza se gana siendo siempre honesto, no sólo con la pareja sino con todo el mundo, o sea que se haya elegido la honestidad como modo de vida. 

Una pareja estable exige un nivel aceptable de compatibilidad de caracteres que les permita a ambos compartir momentos juntos; pero también es necesario que respeten la misma escala de valores y que tengan un proyecto común para realizar juntos.

La vida armónica en pareja es posible cuando el amor es verdadero, cuando se ama al otro en tanto que otro y no como la prolongación de uno mismo, cuando se puede trascender el  ego y desear tanto la felicidad del otro como la propia.

Malena Lede - Psicóloga 

2017/04/27

MEJORA TUS RELACIONES PERSONALES - Psicología Malena Lede




Sabemos que muchas veces, conectarse positivamente con los demás no es nada fácil y que en gran parte suele depender de la química, sin embargo existen técnicas que pueden ayudar a mejorarlas sin tener en cuenta solamente esa cuestión de piel.

Existen habilidades empáticas que se pueden desarrollar e incorporar con facilidad a nuestra conducta habitual para cambiar radicalmente nuestras relaciones interpersonales, como por ejemplo:

-         Escuchar con atención al otro e intentar comprenderlo, poniéndose en su lugar

-         No dar opiniones personales sin que alguien las pida.

-         Ser sinceros y expresar las emociones

-         No interrumpir a los demás por ningún motivo

-         Mantener la mente abierta libre de prejuicios y preconceptos

-         Mostrar un perfil bajo, evitando ser el centro de la atención

-         Pensar antes de hablar

-         Demostrar interés en los demás

-         No juzgar

-         Ser claro y conciso, sin intentar persuadir

-         Ser positivo, amable y discreto

-         Tratar a todos igual sin discriminar

Luego, hay que recordar, que no necesitamos tener una gran cantidad amigos o compañeros en la vida ya que lo que importa más es la calidad de los vínculos y las emociones positivas que generan.

También es importante confiar en nuestra intuición o sexto sentido para detectar señales que nos pueden indicar con bastante exactitud qué clase persona puede ser alguien que recién conocemos, si podemos confiar en él o si por el contrario tenemos que cuidarnos de él.

Malena Lede - Psicóloga 

2017/04/26

LA NECESIDAD DE AMOR - PSICOLOGÍA MALENA LEDE




Existen en el mundo muchas personas con carencias elementales insatisfechas y también con severas carencias afectivas: falta de amor, de cariño y de interés por parte de los demás y de su familia.

La falta de amor como la incapacidad de amar, producen males tan graves como la falta de alimentos, porque además de hacer infelices a las personas puede provocar serias alteraciones en los órganos, ataques cardiacos y accidentes cardiovasculares.

Está comprobado científicamente que la personalidad tipo “A”, o sea la persona hiperactiva, competitiva, agresiva, luchadora, poseída por el intenso deseo de obtener fama, poder, éxito o placer en el menor tiempo posible, se torna ansiosa, irritable, malhumorada y tensa;  y que no es raro que aun siendo joven sufra un infarto.

El certificado de defunción dirá que falleció de un ataque cardiaco pero analizando su conducta en vida se podrá deducir que también murió de ambición, egoísmo y por falta de capacidad de amar.

Estas personas no tienen tiempo ni espacio para el amor, porque gastan toda su energía en conseguir todo lo que desean.

El amor de pareja también se suele confundir con la necesidad física por el otro sexo, sin embargo, una vez que se satisface ese deseo, es común que la relación se deteriore.

El amor no es sólo una sensación física sino también un estado mental duradero, cuando el que ama está más interesado en cuánto puede dar que en lo que va a obtener.

El amor desinteresado exige atención, tiempo, energía, criterio propio y conciencia de unidad, porque no somos seres separados de nuestro entorno y de nuestros semejantes, formamos parte de un todo.

Es necesario aprender a vivir a un ritmo más lento, para tener más tiempo para los demás dejando de lado las actividades de las que podemos prescindir para dedicarnos más a lo que nos importa.

Una solución eficaz para disponer del tiempo que necesitamos es levantarnos más temprano, para poder desayunar con tranquilidad, hablar con nuestros hijos o con nuestra pareja y no salir corriendo masticando el último bocado y sin haber articulado una sola palabra.

Ese alocado ritmo continuará todo el día porque se ha convertido en un condicionamiento, una forma de funcionar, que no solamente afecta la salud sino también las relaciones.

Comer con los niños no sólo es bueno para su nutrición sino también para la identificación con sus padres y para tener la oportunidad de contar sus cosas, de preguntar y de aclarar sus dudas; y de escucharlos, estando atentos a sus necesidades reales y señalarles sus posibilidades y sus límites.

Todos disponemos de una gran cantidad de energía para dar, pero si la gastamos en pensamientos negativos como la codicia, la preocupación, la ira o el resentimiento, no nos quedará nada.

Los deseos egoístas y el interés por las posesiones provocan ansiedades, temores y frustraciones que agotan toda la energía.

Podemos recuperar el amor de los demás y la capacidad de amar de verdad que hemos perdido, resistiendo los deseos egoístas y   desarrollando expectativas menos pretensiosas y más realistas.

Malena Lede - Psicóloga
Fuente: “El amor nunca falla”; Eknath Easwaran