2018/02/19

LOS MILAGROS SON REALES Y NATURALES - Psicología Malena Lede





Un milagro es un hecho que desafía las leyes físicas, sin embargo es natural, puede borrar el pasado y liberar el futuro; es producto del amor y ocurre en el estado de Ser, cuando vivimos conectados con nuestra intuición de la perfección y de acuerdo a nuestras convicciones verdaderas.

Los milagros son pensamientos, nos enseñan que dar es lo mismo que recibir, aumentan la fortaleza del que da y le dan fortaleza a quien recibe; trascienden el cuerpo y producen cambios más allá de la materia, por esa razón es que curan.

El reconocimiento de que el pensamiento intuitivo y no el cuerpo es la verdad,  produce un efecto curativo, llenando el vacío que crea el miedo,  con perdón.

Un milagro es la expresión natural de perdón, permite ver la verdad, corrige las falsas percepciones y tiene el poder de liberar del falso sentido de aislamiento y carencia.

Todos somos especiales y tenemos el poder de obrar milagros; salvo cuando la percepción se distorsiona con la creencia de estar privados de algo.

La intuición de la perfección es real y el cuerpo una ilusión. La mente puede elegir a quién desea servir. El cambio de mentalidad significa poner la mente al servicio de la verdad.

El libre albedrío es la posibilidad de crear lo perfecto; la enfermedad es una búsqueda externa y la salud es la paz interior.

Los milagros son naturales, universales, corrigen los errores y sanan el cuerpo y la mente. Se puede lograr cualquier cosa, pero no si existen dudas, desconfianza o miedo.

El miedo es el error de creer en las ilusiones y en lo que creemos valioso. Sólo cuando la voluntad es libre puede reconocer la verdad.

¿Cuál es nuestro propósito? ¿Qué es importante para cada uno de nosotros? Conocer el fin permitirá lograr los medios y la corrección del camino sólo se obtendrá avanzando.

La fuerza de la visión de la perfección cambia nuestra manera de pensar.

Malena Lede – Psicóloga
Fuente: Inspirado en “Un curso de milagros” – Fundación para la paz interior 

2018/02/16

SOBRE LA CRÍTICA DE UN PROFANO A UN PSICÓLOGO - Psicología Malena Lede





No hay nada más inútil y sin valor que la crítica que una persona le hace a un profesional, cuando no está a su nivel y carece de conocimientos y autoridad en esa materia.

Su atrevimiento demuestra la falta de respeto por la opinión autorizada y debidamente fundamentada de quien ha estudiado a fondo una disciplina, como para llegar a obtener un título universitario, el cual avala sus palabras y sus obras; y que además cuenta con más de treinta años de trayectoria profesional.

En este caso se trata de alguien que desconoce totalmente la teoría sistémica y cualquier otra, que puedan explicar desde cada uno de sus marcos de referencia los fenómenos de los grupos sociales y de las relaciones familiares, luego de laboriosos años de investigación y experimentación.

Sin ningún reparo, frente a un caso de violencia familiar se atreve a formular juicios,  determinando con su propio criterio profano quien es el culpable y descalificando groseramente al profesional idóneo.

Sin embargo, hasta la persona menos experta sabe, si es que medianamente se ha molestado en leer algunos de mis artículos de psicología; que los problemas familiares son esencialmente dificultades de relación y lo que está enfermo es el vínculo, un vínculo patológico que comienza en la infancia y que también incluye a las generaciones anteriores.

Determinar quién es el culpable de una relación enferma no es tarea del psicólogo sino de un juez si se comete un delito; pero un psicólogo si  puede afirmar,  que cuando existen graves problemas de relación en el ámbito familiar, todos los integrantes,  en alguna medida son responsables.

Lo mismo ocurre con la relación de pareja, porque se trata de dos personas que se relacionan entre sí condicionadas ambas por sus respectivas historias familiares, sus necesidades, sus valores, su educación, sus objetivos y sus modos de pensar particulares;  que podrán establecer un vínculo duradero, solamente, si consiguen trascender esos condicionamientos y logran adaptarse armoniosamente a su nueva condición,  por amor.

Amor, esta palabra tan chiquita que expresa el sentimiento más grande que existe y que sólo pueden sentir quienes son capaces de pensar también en el otro.

Malena Lede - Psicóloga

2018/02/09

TERAPIA DE ESQUEMAS - PSICOLOGIA MALENA LEDE





La terapia de esquemas se centra en el cambio de patrones comportamentales y modelos de conducta no adaptativos que provienen de experiencias infantiles.

Estos tratamientos resultan eficaces principalmente en los trastornos de la personalidad.

Un problema psicológico, con frecuencia se manifiesta a través de pensamientos, sentimientos y conductas muy arraigadas durante las experiencias tempranas y una oportuna ayuda terapéutica puede ayudar a modificar estos comportamientos aprendidos.

Esta forma de psicoterapia combina técnicas del psicoanálisis con las del conductismo.

En los casos de depresión crónica, la terapia de los esquemas considera que se trata de un problema de esquemas cognitivos no adaptativos, o sea creencias, actitudes y falsas conclusiones que determinan la forma de pensar, de sentir y de comportarse de las personas que la padecen.

Con el tiempo, esos antiguos patrones de comportamiento aprendidos se van convirtiendo lentamente en estructuras nerviosas diferenciadas hasta condicionar todas las reacciones y actitudes y no permitir la posibilidad de implementar experiencias alternativas.

Por esta razón, estas personas cuando llegan a la adultez, tienen la misma visión del mundo de un niño y se comportan como tales.

Entre las conductas más perniciosas adquiridas están la tendencia al sometimiento, a la impulsividad y a la obsesión compulsiva por el orden y la limpieza, basadas en convencimientos disfuncionales.

Con el tratamiento psicoterapéutico centrado en la transformación de esos esquemas aprendidos por otros más adaptativos, los pacientes aprenden a controlar su propensión.

El objetivo de la terapia es conseguir que la persona incorpore formas de ser adultas más sanas e incremente su autoestima lo suficiente como para poder elegir las estrategias más adecuadas en cada situación que se le presente.

Los terapeutas utilizan ejercicios de imaginación que le permiten al paciente intentar modificar una respuesta estereotipada aprendida  y ensayar otra posible escena más madura como adulto independiente y sano. De esta forma, se puede liberar de sus padres interiores y comenzar a transitar una vida autónoma  más feliz.

Esta técnica se reitera en cada una de las sesiones hasta que la persona logre incorporar dicha práctica a su vida personal.

Malena Lede – Psicóloga

Fuente: Dr.Eckhard Roediger, fundador y director del Instituto para la terapia de esquemas de Francfort del Meno, Alemania