2017/12/13

LA COBARDIA DE LOS VIOLADORES - http://psicologia-malenalede.blogspot.com




Una vez más tenemos que lamentar otro hecho cobarde de violación y violencia grave perpetrado por cuatro sádicos sujetos contra una indefensa mujer.

Estos individuos tienen que estar muy enfermos para atacar a su víctima como fieras salvajes, dando rienda suelta a sus bajos instintos. Pero también revela tendencias homosexuales no asumidas, porque eso es precisamente lo que tienden a hacer los que no reconocen su condición, o sea relacionarse sexualmente  en grupo con una mujer para tener la oportunidad de disfrutar al mismo tiempo de la proximidad de otros hombres.

Este es un hecho de máxima cobardía porque además demuestra que solos,  no son capaces de abordar  sexualmente a una mujer.

Las redes sociales representan el caldo de cultivo ideal para perpetrar toda clase de delitos, aprovechado por individuos con graves patologías y problemas de personalidad que de otra forma correrían mayores riesgos.  Inventan así distintas apariencias y pueden llegar a planear graves fechorías ayudados por otros que sufren la misma condición.

El anonimato que ofrecen a estos inescrupulosos sujetos las redes sociales por internet,  favorece la impunidad porque muchas veces sus víctimas, por vergüenza, no los denuncian, de modo que podrían ser muchas más de las que llegamos a enterarnos.

Estas víctimas  pecan de ingenuas al vincularse con desconocidos en lugares poco confiables donde habitualmente se consume alcohol y drogas, y donde es más probable encontrarse con esta clase de sujetos capaces de cometer en grupo cualquier tipo de delito.

Actuar en grupo disminuye el sentimiento de culpa y desinhibe a todos aquellos que solos no serían capaces de hacer absolutamente nada que los pusiera en riesgo o los comprometa.

Los violadores sólo disfrutan del acto sexual cuando está relacionado con la violencia, porque eso es lo que han aprendido y  siempre harán lo mismo.

Son los mismos idiotas útiles que suelen integrar las bandas en el futbol, en los sindicatos, en los partidos políticos, carne de cañón que se ofrece para tirar piedras y esconder la mano, que sólo actúan en grupo con otros fracasados como él, que  incapaces de adaptarse a la sociedad en forma positiva, y ávidos de violencia, justifican su existencia  identificándose con delincuentes.

Este es una condición común de los inadaptados que toda organización delictiva conoce y utiliza para sus propios fines.

Malena Lede - Psicóloga

  

2017/12/12

LA ACTITUD ZEN - http://psicologia-malenalede.blogspot.com




Qué es bueno y qué es malo; es difícil distinguir entre lo que es bueno y lo que es malo, porque lo que es bueno para uno puede ser malo para otro y lo que es bueno hoy tal vez mañana ya no lo sea.
A veces un acto aparentemente bueno puede ocultar malas intenciones o viceversa.

Si nos proyectamos para vivir problemas tendremos problemas; por eso es mejor no esperar nada y ocuparse de las dificultades cuando éstas ocurren, esta sería una actitud Zen, la actitud del no propósito y el culto al desapego que hace a la acción justa.

El cielo y el infierno está dentro de nosotros mismos porque somos nosotros los que creamos lo bueno y lo malo.

La práctica Zen implica un acto de fe, elegir, observar con atención, tener cuidado, respeto.

Para la persona que sabe que los problemas son el resultado de una mente desbocada, la vida es un paraíso.  Para el que sufre la vida es un infierno.

La ayuda más elevada para el Zen es acercar la paz a los demás y el mejor acto de compasión es enseñar con el ejemplo.

El Zen es una experiencia que cultiva la austeridad y la sencillez. 

El que comprende lo efímero de la vida y la sensación de vacío que deja la ilusión de los sentidos, no tiene codicia alguna y se vuelve compasivo.

El intelecto se proyecta en el futuro y vive del pasado, es necesario tomar el control, superarlo e ir más allá.

Para el Zen, la persona inteligente no es aquella con un alto coeficiente intelectual sino la que tiene una conciencia más integrada que la de los demás; la que apela a su sabiduría y a la respuesta espontánea.

No busquen el camino en los demás, en el lugar más lejano porque está debajo de los propios pies y en todas partes.

El Zen nos enseña a aprovechar la oportunidad, estar en el aquí y ahora, no buscar sino encontrar, actuar naturalmente, estar dispuesto y atento.

Cada acto es un espejo para conocerse más a sí mismo.

Malena Lede – Psicóloga 

2017/12/08

UNA CRISIS ES UNA OPORTUNIDAD - http://psicologia-malenalede.blogspot.com




¿Cómo hacer para que una crisis se transforme en una oportunidad?

Toda crisis nos está mostrando que tenemos que cambiar y es nuestro interior el que sabe la dirección que debe tener ese cambio.

Sin embargo, lo más común es escuchar quejas, lamentos pero poca disposición para el cambio.

La gente se esfuerza por mantener el estado actual de las cosas y sólo cambia en circunstancias de profundo estrés.

La transformación tiene que ser de adentro hacia afuera, porque cuando una persona cambia todo lo que lo rodea también cambia.

Lo más importante es encontrarse con uno mismo y darse cuenta de cuál es el verdadero camino sin dejarse influenciar por los demás.

Una sola persona que cambie puede hacer que el mundo comience a cambiar.

Hasta ahora la humanidad lucha para satisfacer su deseo desesperado de poder, y esa búsqueda desenfrenada sólo ha logrado graves conflictos y problemas.

El cambio necesario es llegar a convertirse en personas creativas, capaces de disfrutar de todo lo que les brinda la vida; de descubrir el arte de vivir y de amar y el placer de expresarse en libertad, sin alienarse en lo que se hace y sin olvidarse que se es un sujeto y no un objeto.

El cambio es más una necesidad que una etapa evolutiva, porque el egoísmo está destruyendo al mundo, un mundo en el que todo está en venta y en el que toda relación es una transacción.

Sobre la necesidad del cambio, Osho nos cuenta esta historia más o menos así:

Un hombre llevó a pasear por la ciudad a un amigo que vivía en las afueras.  Mientras caminaban vieron pasar una hermosa chica. 

-¡Qué linda chica, le dijo su amigo, ¿la conoces?

- Si, es Pepa…veinte dólares.

- ¿Y la otra que la acompaña?

- Es Juanita… cuarenta dólares

- ¿Y aquella que viene por la vereda de enfrente, que realmente es bellísima, quién es?

- Es Consuelo, ochenta dólares.

- Pero, ¿es que en esta ciudad no existen las mujeres honestas?

-Por supuesto que existen, pero esas son aún más caras.

Todo el mundo tiene un precio, aunque la mayoría lo niegue, porque hoy en día ser moral no vale la pena; se es moral hasta cierto punto pero pronto la persona moral es arrastrada hacia la inmoralidad, sólo hay que saber cuál es su precio.

El cambio es poder rebelarse desde adentro y atreverse a ser diferente.

Malena Lede - Psicóloga